El tema de hoy es: Somos esclavos de nuestras palabras

  Tragar palabras Antes que nada, no hemos de olvidar que somos esclavos de nuestras palabras porque una vez se han dicho cobran vida propia para recordarnos que hemos obrado mal o bien, para recordarnos una promesa hecha e incumplida o no, para recordarnos que hemos obrado a la ligera y que las hemos usado inadecuadamente.

   Las palabras una vez han salido de nuestra boca, nos perseguirán para bien o para mal y dirán en cualquier época y lugar lo buenas o malas personas que seamos o que hayamos sido porque las palabras como el tiempo no tienen final, son eternas y tienen la virtud de poder perseguirnos para torturarnos, recordándonos que hemos sido malos, que hemos abusado de ellas sin entender su poder y por eso siempre se encuentran presentes para que no olvidemos lo nobles o mezquinos que hemos sido y por supuesto, también nos recordarán, si es que lo hemos hecho, que hemos sido generosos, que hemos contribuido en el momento justo con algo en beneficio de alguien.

   Somos esclavos de nuestras palabras porque las palabras tienen principio pero no tienen fin, son eternas y se funden con el tiempo y allí estarán como bálsamo o como hiel, sabias, brutas, tontas, útiles, terribles, inútiles, necias o insensatas, inamovibles en su eternidad y nos dirán que como seres humanos somos demasiado pequeños, unas veces nobles otras mezquinos y que por eso mismo debemos usarlas con prudencia y en justicia y que siempre que salgan de nuestra boca, sea para que sirvan de algo en el camino del bien, que las palabras sean nuestro aval, no nuestro ente acusador.

   Las palabras nos comprometen porque expresan nuestros pensamientos y a través de ellas adquirimos responsabilidades que podemos asumir o no y lo que salga de la decisión que tomemos en una dirección u otra, será el premio o el castigo que merezcan nuestras obras porque las palabras, absuelven o condenan, liberan o someten, es a través de las palabras que nos hacemos respetables ante los demás miembros de nuestra sociedad o nos envilecemos, de ahí que sea de vital importancia cuidar lo que sale por nuestra boca porque no es lo que está en el exterior lo que nos afecta o complica la vida, es lo que está dentro de cada uno de nosotros y por eso mismo, somos quienes creamos los monstruos que nos llegan a atormentar y revivimos los fantasmas que nos pueden desquiciar, aunque sea más fácil, por comodidad, ignorancia o conveniencia, buscar la causa de nuestros males en el exterior.

   Ya para terminar, somos esclavos de nuestras palabras en lo bueno y en lo malo, entonces que seamos esclavos en lo bueno y dándole otro enfoque al mundo de las palabras, me vienen a la memoria los tiempos pasados en los que la palabra daba respetabilidad y la sola mención de que alguien la respetaba, era motivo para que esa persona fuera mirada con respeto y cualquiera que conociera su fama, la de hombre serio y cumplidor de la palabra cuando la empeñaba, lo hacía acreedor a todas las prerrogativas, por esa razón es que digo que parte de la crisis que arrastra la humanidad en nuestros días, se fundamenta en la pérdida del poder de la palabra y lo ha perdido porque se incumple con demasiada facilidad y bastante regularidad, ya no es de ley, lo que la ha llevado a ser unos de los bienes perdidos más preciados, recuerdo de tiempos pasados mejores y según este planteamiento, pienso que con que se recupere el valor de la palabra, muchos de los problemas del mundo se resolverían, habida cuenta que quien respeta la palabra es de fiar y si volvemos a los tiempos en que la palabra se respetaba y se cumplía lo acordado, tiempos en los que quienes la irrespetaban eran la excepción y no la regla como sucede en nuestros días, el mundo por la fuerza y el poder de la palabra tendría que ir por rumbos mejores y estaríamos mejor avalados y mejor representados porque la palabra es un instrumento de moral, de principios, de consciencia, de poder y por fuerza si nuestra vida se desarrolla sustentada en su valor, las cosas pueden cambiar para beneficio de toda la humanidad, aunque tal vez a muchos les pueda parecer una exageración, pero no hay de qué preocuparse, así pasa con las cosas sencillas y esta de la palabra, lo es.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s