El tema de hoy es: Estar dentro o fuera de la ley

   imagesEste es un tema peliagudo y se me ocurrió, escuchando a un político –el nombre no importa, porque lo mejor es ignorarlos— hablar del imperio de la ley, diciendo que la ley es igual para todos, que la ley hay que respetarla y que todo se puede hacer dentro de la ley y escuchándolo comprendí que tratándose de ellos, de los políticos, todo está de su parte, todo lo pueden hacer amparados en la ley porque cuando se trata de nosotros, el pueblo, muchas veces ni con la ley de nuestra parte se nos respetan nuestros derechos constitucionales –de qué derechos hablo?, yo no lo sé– porque estos van unidos inexorablemente a los intereses corruptos de quien esté al frente del estado y a los intereses de su partido, así funciona la democracia y es este un buen ejemplo de lo que la democracia es o lo que permite hacer a tan ilustres sinvergüenzas, a los políticos quiero decir.

   Llegado a este punto veo que para un ciudadano común, estar dentro o fuera de la ley es relativamente sencillo pero estoy hay que aclararlo porque es igual para cualquiera de los dos lados, quiero decir que es muy fácil estar dentro de la ley o fuera de ella y el lado al que se incline la balanza puede depender del interés que determine algo tan justo como reclamar el cumplimiento de la ley o de como lo entienda quien debe hacerla cumplir dentro del estado, teniendo en cuenta que un derecho natural, es poder manifestarse para exigir que ese u otro derecho civil o constitucional sea respetado, cuando se da cuenta que le ha sido o está a punto de serle violado y decide hacerse oír por medio de la manifestación pública al no encontrar un interlocutor en las instancias oficiales, donde se repite que dentro de la ley, todo se puede hacer, pero queda claro que para ponerle fuera de la ley es tan simple como negar un derecho que la ley contempla y al lleva a cabo esa violación, queda el ciudadano fuera de la ley, que paradójicamente le tenía que proteger, nunca jamás poner entre la espada y la pared para acto seguido, sacrificarle.

   Ahora bien, en los tiempos que vivimos, hay dos palabras que no sueltan de su boca los políticos y estas son: Ley y democracia y lo hacen porque saben que violan la ley y por añadidura, someten a la democracia que con tanta facilidad invocan a un desprestigio tal que está demostrando no ser lo que siempre nos han repetido que es, total que, hablando de ley y democracia, nos están coartando nuestros derechos constitucionales y nos están convirtiendo en contra de nuestra voluntad o por obra de nuestra ignorancia en valedores de sus intereses corruptos, paradójicamente violándonos nuestros derechos amparados en la ley de la democracia que tanto pregonan y que debería protegernos.

   Ya para terminar, tengo que decir que la ley no es igual para todos y es muy fácil quedar fuera de ella y en ello cumple un papel importante la democracia, el sistema político más “perfecto y justo de la tierra”, según las palabras de quienes sacan provecho de ella, los políticos quiero decir, porque en el pueblo al que se aplica el citado sistema, deja mucho que desear pues es a través de él que acomodan la ley para ser aplicada a ese pueblo que dicen representar y que no representan porque no se representa o se representa indignamente cuando se hace uso de los mismos instrumentos legales de protección ciudadana para reprimir y suprimir derechos y libertades civiles. Así que, de acuerdo a lo que vengo planteando, estar dentro o fuera de la ley se está convirtiendo en motivo de preocupación y de una inseguridad jurídica–ciudadana porque puede suceder que un día amanezcamos violando la ley cuando ayer éramos ciudadanos modelo y sin que haya habido cambios en nuestro comportamiento para que así sea, simplemente porque la ley ha sido cambiada para que represente los intereses de quienes hacen uso de ella para su provecho, ser o no ser, que jodido dilema y lo peor de todo es que hoy por hoy, el ser o no ser ya parece no ser el eterno dilema, parece haberse convertido en un jeroglífico con mucha más dificultad de los parámetros normales para resolverlo. Entonces tenemos, ley, democracia, estar dentro o fuera de la ley, ser o n o ser, dilema o jeroglífico, qué hacer con esta sopa de letras para mantenernos dentro de la ley creyendo que se respetan nuestros derechos y que la democracia es perfecta? Pues la verdad, a mi no me miren, busquen ustedes que me leen y encuentren concordancias y certezas, yo solo he podido enunciar este galimatías.

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