El tema de hoy es: Emiliano Zapata

EMILIANO ZAPATA

El tema de hoy es Emiliano Zapata

El tema de hoy es: Emiliano Zapata en, lugar de: “El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre pero que no llore cuando lo pisen” que es como se debiera llamar y como lo quería titular pero dado lo extenso que sería, no me pareció razonable pero es sobre esta frase de Emiliano Zapata que versa y lo hago porque dadas las circunstancias que se presentan en el mundo donde la vida se hace más difícil cada día que pasa por falta de recursos para acceder a una forma digna de vida, estas palabras cobran trascendencia y sobre ellas voy a  disertar, que remedio, esperando que nuestros puntos de  vista concuerden.

Para empezar digo que…el águila es dueña de los cielos, como la humanidad toda como pobladores de la tierra somos dueños de nuestra vida, de nuestro destino, de nuestro planeta, solo que en una proporción muy alta no nos hemos enterado y los bandidos que se están adueñado de todo,  —hasta de nuestro destino— lo saben y por eso nos arrean como se arrean las reses que van al matadero, sin que hagamos uso de las opciones que tenemos de revertirlo a nuestro favor porque a fuerza de aleccionarnos nos hemos hecho sumisos, cobardes y enemigos de nosotros mismos, al permitir que nos hagan lo que no nos gusta pero que aceptamos como si no existiera otra salida, que la hay, solo que no la queremos ver o no queremos arriesgar en la partida por una vida digna, el jugarnos el todo y restos.

   Ahora bien, la diferencia entre ser águila o gusano nos la mostró Emiliano Zapata, el autor de la frase que nos quiere decir que el águila vuela libre y es dueña de su vida, de su destino y de su presa, la que defiende hasta las últimas consecuencias y el gusano se arrastra por la tierra sin más opciones que un día recibir un pisotón que acabe con su vida, el águila entabla lucha por su vida y por su presa, el gusano abandona su comida ante el peligro y huye ante la más mínima posibilidad de tener que luchar por su vida porque tiene muy poca autoestima y tiene como norma de vida el creer que no tiene manera de luchar y salir victorioso lo que quiere decir que el gusano se considera vencido sin siquiera presentar batalla. Por otra parte tenemos que quienes se han hecho con el poder obran como si fueran águilas porque están protegidos pero no se han dado cuenta que para serlo —águila quiero decir— hay que tener valor y los sátrapas no lo tienen pero sí saben vivir del miedo de los demás, sustentado en la ignorancia de quienes permiten que como al gusano los pisen y esto se da por el grado de sumisión al que se ha llegado.

  La cuestión es,  la disyuntiva que se presenta a la hora de tomar una decisión a un lado o a otro acerca de ser gusano o águila, si decidimos ser gusano, la tenemos fácil desde el punto de vista de la seguridad personal, pues no seremos lapidados, pero desde el de la supervivencia y la dignidad, ni el ser gusanos libres de lapidación nos consuela porque sin dignidad, poco o nada podemos esperar de la vida porque la vida concede premios a los valientes y envilece a los cobardes, la vida es respetuosa con quienes la enfrentan con respeto y con valor pero proscribe a los cobardes que no han sabido enfrentarla con decisión y llegados a este punto, miremos las opciones: Si decidimos ser águila, tal vez seamos crucificados, vilipendiados, llamados transgresores porque exigir derechos es entrar en pugna con el poder que los recorta y hace las leyes que castigan, pero por otra parte si lo hacemos, podremos volar como lo hace esa ave majestuosa y dueños de nuestro destino por el poder del águila, seremos invencibles y recibiremos lo que merezcan nuestras obras, si decidimos seguir siendo gusanos, no hay nada más que decir que: “Todo está consumado”.

  Ya para terminar, el dilema de ser águila o gusano que tan bien nos mostró Emiliano Zapata, es una elección personal, pero además, es nuestra responsabilidad por eso, no hemos de olvidar que…o gusanos o águilas y buscando dar con la elección acertada, recordemos la frase de Emiliano Zapata, y obremos en defensa de nuestros intereses y de los de toda la humanidad. “El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre, pero que no llore cuando lo pisen”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s